Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante!
Eclesiastés 4:9-10
Hay historias que comienzan con una casualidad…
y terminan convirtiéndose en el hogar del otro. Hoy queremos invitarte a ser parte de uno de los días más importantes de nuestra vida.